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Computación en la nube: ¿cuál es la opción adecuada para ti?

En lo que a soluciones empresariales de TI se refiere, la computación en la nube es sin duda el camino a seguir para muchas empresas. Durante los últimos años esta tecnología a pasado de ser un término de moda sobrevalorado a ser parte central del funcionamiento de empresas de toda forma y tamaño.

Pero si es tu primera vez, la nube puede parecerte un campo minado, con un enorme abanico de herramientas y opciones de configuración para elegir. Acierta y podrás estar a punto durante muchos años, pero si tomas el camino equivocado puere costarte mucho tiempo y dinero corregir el rumbo.

Una de las mayores decisiones que tendrás que tomar es qué tipo de nube elegir. Aquí hay tres opciones clave – públicas, privadas e híbridas. Cada una tiene sus pros y sus contras, y puede ser más adecuada para unos escenarios que para otros.

¿Cuál es la mejor opción para tu empresa? Esta decisión dependerá de muchos factores, como el tipo de datos que tengas, qué flexibilidad necesitas y el nivel de tus recursos propios de IT.

Si no estás seguro de qué te conviene al elegir una solución de nube, sigue leyendo para conocer nuestros cuatro consejos clave sobre cada opción y qué podrían hacer por tu negocio.

Nube pública

Esta es la opción en la que más gente piensa cuando oyen hablar de la nube. Implica la presencia de un proveedor de servicios que pone recursos a disposición a través de una red pública como Internet. Estos recursos, como servicios de software o almacenamiento de datos, están disponibles públicamente y son compartidos por múltiples usuarios.

Los pros

Como estos servicios están gestionados de forma central por un proveedor, las opciones de la nube pública son muy flexibles. Si tu empresa necesita añadir potencia de computación o capacidad almacenamiento rápidamente para atender a la demanda, esto puede hacerse de forma fácil y barata. A menudo se contratan con suscripciones de pago sobre la marcha y pueden configurarse en cuestión de horas o incluso minutos, en lugar de semanas.

Los contras

Como los datos se envían a través de redes públicas a centros de datos compartidos, la nube pública no puede garantizar el mismo nivel de seguridad que otras opciones. También hay otros temas a considerar, como la soberanía de datos, especialmente si se almacena información en otros países. Las opciones públicas también suelen ofrecer a los usuarios un menor control sobre sus soluciones, lo que las hace inadecuadas para su uso en industrias altamente reguladas.

Nube privada

Las nubes privadas, como su nombre indica, no están compartidas con otros usuarios. El hardware, infraestructura y aplicaciones se dedican a un solo cliente individual, y los servicios se proveen a través de conexiones seguras.

Los pros

Uno de los principales beneficios de este enfoque es la seguridad y control adicionales que pueden obtenerse. Si las empresas deben cumplir con regulaciones específicas, este nivel de protección y transparencia de la red será vital. Las empresas también pueden aprovecharse del hecho de que las nubes privadas son mucho más customizables que las alternativas públicas, de modo que pueden diseñar una solución hecha a la medida de sus necesidades.

Los contras

Sin embargo, este nivel de control y seguridad tiene un precio – y a menudo es económico. Las configuraciones de nubes privadas tienden a ser más caras que las opciones públicas, al tiempo que requieren que las empresas tengan un mayor nivel de conocimiento de TI para construir y mantener el sistema. Mientras que las compañías de la nube seguirán haciendo casi todo el trabajo, las empresas no pueden esperar contratar un servicio privado y dejar todo en manos del proveedor de servicios igual que con las alternativas públicas.

Nube híbrida

La tercera opción es la nube híbrida, que implica una mezcla de servicios tanto públicos como privados. A menudo descrita como una solución con ‘lo mejor de ambos mundos’, permite que las empresas escojan qué elementos de su entorno de TI se transmiten por la nube pública y cuáles vienen a través de soluciones de nubes privadas.

Los pros

Esto significa que las empresas pueden mitigar muchos de los aspectos negativos de las otras opciones. De modo que si necesitan agilidad y adaptabilidad pueden recurrir a los servicios públicos, al tiempo que usan soluciones privadas para aspectos de la empresa que requieran una mayor seguridad, como almacenar información personal sensible.

Los contras

Para asegurar el funcionamiento efectivo de una nube híbrida será vital que los datos puedan ser transferidos de forma fluida de las partes públicas de la red a las  privadas. Esto podría suponer un punto débil potencial o cuello de botella que podría hacer más lentas las operaciones si no se trata. Los costes iniciales por la instalación de una nube híbrida también pueden ser muy altos, dependiendo de la mezcla exacta de servicios que necesite una empresa.

¿Cuál es la mejor?

No hay respuesta simple a la pregunta de qué opción es la mejor, pues cada negocio tendrá sus propios requerimientos. Una empresa de servicios financieros, por ejemplo, probablemente necesite la seguridad que da una solución privada, mientras que la capacidad de una nube pública de aumentar rápidamente será invaluable para un vendedor que busque aumentar el ritmo durante las vacaciones. En muchos casos, una solución híbrida termina por ser la mejor opción, pues su enfoque de ‘lo mejor de ambos mundos’ permite a las empresas aprovecharse de las ventajas tanto de las opciones públicas como de las privadas al tiempo que minimizan sus desventajas.

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