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¿Cuáles son los daños físicos en los dispositivos?

¿Se te ha caído alguna vez el disco duro del escritorio? ¿Se te han incendiado y activado los aspersores? Estos y muchos más son los tipos de daños que puede sufrir un disco duro que se conocen como daños físicos y, lo creas o no, tus datos pueden sobrevivirlos.

En este post conoceremos mejor tanto la terminología técnica como las distintas fases de una pérdida de datos. Además averiguaremos si los datos son recuperables tras haber estado al borde de la muerte.

¿En qué consisten los daños físicos en los dispositivos?

Los daños físicos pueden describirse como los daños resultantes de que el recubrimiento magnético de los platos del disco duro se dañe o se destruya.

Estos daños pueden producirse en cualquier dispositivo de almacenamiento con piezas móviles. Nuestros ingenieros los pueden detectar en unidades de CD y DVD, discos ZIP, disquetes y cintas. Básicamente, el término “daños en dispositivos” hace referencia a cualquier tipo de avería en los medios de almacenamiento de datos.

¿Cuáles son las causas más comunes?

Los daños físicos en los dispositivos se producen, en la mayoría de los casos, cuando los cabezales de lectura/escritura entran en contacto con los discos giratorios. Si bien esto puede deberse a que el disco duro haya sufrido un impacto o una caída mientras se encontraba en funcionamiento, el uso excesivo y el sobrecalentamiento pueden ser también factores contribuyentes.

Los discos también pueden resultar dañados si la cámara interna se contamina. Cualquier sustancia infiltrada dentro de la carcasa del disco duro puede llegar a causar un “colapso” si esta queda atrapada entre los cabezales y el disco.

¿Cómo puedo identificar los daños físicos en un disco duro?

Estas son algunas de las señales de advertencia que pueden ayudarte a identificar daños físicos:

  • El equipo no se inicia o no funciona correctamente (tarda en abrir archivos), muestra mensajes de error de acceso a los datos o bloquea el sistema con errores
  • Cuando el sistema accede al disco duro, se escucha un chasquido. El patrón común es clic-pausa-clic-pausa-clic, detención del disco duro y luego el sonido del disco girando
  • Cuando entra en funcionamiento, el disco duro no emite ningún tipo de ruido (no se escucha el sonido de los giros a alta velocidad ni se perciben movimientos ni vibraciones)

Si un disco duro sufre una rayadura, ¿son recuperables los datos?

Esta es una pregunta que se les formula constantemente a los ingenieros de nuestra sala limpia. La respuesta es: depende de la marca del disco duro y de la severidad del daño.

La mejor manera de afrontar este problema es tratando de comprender los diferentes tipos de averías. En Kroll Ontrack dividimos la severidad de los daños en tres categorías principales:

Nivel 1 (C1)

La mayoría de las veces se trata de colapsos muy leves, apenas apreciables a simple vista. No obstante si el daño está localizado dentro del sistema, es posible que impida la preparación y accesibilidad del disco duro, lo que significa que en algunas ocasiones un C1 puede ser irrecuperable.

Nivel 2 (C2)

Un rayón C2 es visible inmediatamente, y, dependiendo del disco duro, puede ser irrecuperable. Aún así, es posible crear una imagen* del disco duro incluso en caso de daños graves.

*El proceso de creación de una imagen del disco requiere la colaboración de ingenieros de laboratorio experimentados que “crean una imagen” del disco duro sector por sector. Los ingenieros recrean la estructura de archivos del sistema operativo reconstruyendo los enlaces a los datos de archivo y llevan a cabo una extracción de los datos a una unidad de almacenamiento externa.

Nivel 3 (C3)

En lo que respecta a la recuperación de datos, este es el final del camino. Un nivel de avería C3 significa que todo el recubrimiento magnético de los discos se ha eliminado a base de rasguños, lo que equivale a decir que los datos ya no existen y el disco duro, es, por tanto, irrecuperable.

¿Cuál es el siguiente paso?

Si sospechas que tu dispositivo ha sufrido daños físicos, apágalo de inmediato para evitar ocurran daños mayores en los discos que podrían derivar en pérdidas de datos irreversibles.

¡No intente esto en casa!

A nuestras manos llegan multitud de discos duros que han sido abiertos antes de enviárnoslos. Es importante señalar que incluso el más leve rayón o abolladura en el disco puede provocar problemas de alineación. ¡Sin saberlo, los usuarios están acabando con las probabilidades de recuperación de sus datos!

Mi consejo es no abrir nunca los discos duros (o ningún dispositivo de almacenamiento) sino enviarlo a una compañía experta en recuperación de datos. Desafortunadamente, las pérdidas de datos físicos no dejan opción a soluciones del tipo DIY (hazlo tú mismo). Para tener la mejor posibilidad de recuperar tus datos de manera segura es necesario contar con un entorno estéril y asistencia profesional.

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